jueves, 12 de febrero de 2009

Recuerdos de un mediocre Tricolor

Era un 2 de junio de 2006, México había perdido frente a Portugal el tercer partido de la fase de grupos del Mundial Alemania 2006. Mario y yo no pudimos pagar 900 Euros que nos cobraban los revendedores para vendernos dos boletos para el partido, así que lo vimos con muchísimos mexicanos y algunos portugueses en una explanada gigante de Gelsenkirchen. Un error infantil de Márquez propició un penal, Bravo falló uno para los verdes y Luis Pérez salió expulsado. Ahí se murió el encuentro.

Un paisano, vestido con un sombrero de charro y visiblemente golpeado por la cerveza alemana (o el tequila contrabandeado que muchos llevábamos) se acercó a nosotros y feliz y eufórico nos dijo: "Angola empató, estamos en la siguiente ronda!". En ese momento mi ira se desató y proferí un reclamo a aquel paisano, que por su tono de voz, seguramente había cruzado el Río Bravo hace algunos años, buscando mejor suerte. Le dije a ese buen hombre que de nada servía tanta emoción, si calificando así seguramente seríamos eliminados fácilmente en la siguiente ronda, que nuestro equipo no había hecho nada en el mundial, pese a jugar contra dos selecciones demasiado malas, como Angola e Irán, y enfrentar a unos europeos de medio pelo como Portugal. La mediocridad no tenía que celebrarse.

Ayer, al finalizar el pobre espectáculo entre una selección pequeña, como la de Estados Unidos, me di cuenta que la mexicana es una selección microscópica. Millones de dólares en patrocinios, en infraestructura futbolística, contratos millonarios a los jugadores, grandes condiciones de vida para los delincuentes con pantaloncillos cortos (porque lo de ayer de Márquez no fue un insulto, fue realmente un delito que debería ser castigado con prisión, no por la patada, sino por la actitud). México no tiene para ganarle a selecciones pequeñas, ya no digamos mediocres. México tiene que conformarse con golear a los caribeños (solo a algunos, sino acuérdense de Jamaica), luchar por que el Azteca sea imbatible y por ahí, buscar un empatito, con suerte una victoria contra El Salvador o Trinidad, pero no, eso no es lo que se debe exigir de una selección mexicana. No podemos exigirle tan poco a un puñado de rufianes que ganan millones de dólares, manejan autos de lujo y le ponen mayonesa al camarón con viejas bien sabrosas como Galilea Montijo. Hay que exigir más.

La respuesta a la pregunta más sonada de estos días es simple. Sí, es un hecho que calificaremos al mundial, pero aquí nuevamente hago una pregunta: ¿Para qué calificar? ¿Con qué esperanza? ¿Una vez calificados daremos un gran mundial por obra del espíritu santo o cumpliremos la lógica y seremos una comparsa?

4 comentarios:

Luis dijo...

Si, estoy parcialmente de acuerdo contigo. Pero no creo que los EE.UU. sean superiores a nosotros. Sabemos que en el Azteca, les ganamos hoy o mañana. Y no se malentienda, no es justificación, es poner las cosas es su justa dimensión.

Digo esto, pues considero que estamos a tiempo de hacer algo. Al menos, así lo veo yo....

Para que ir al mundial así? buena pregunta... tenemos tiempo de hacer algo? Yo creo que si...tú?

Saludos y que viva nuestro blog cab.....

Aldebarán dijo...

De acuerdo, aunque no creo que seamos tan inferiores a los gringos, la neta, suelta tu cheve dani!
Para mi no es una cuestión de que si estamos a tiempo o no de hacer algo, sino...¿la gente involucrada quiere de neta hacer algo? en cuanto eso suceda, las cosas van a mejorar, no tengo dudas, y hay muchisimo talento para que eso suceda.
¿Ir al mundial así...? probablemente sea mejor tocar fondo, no ir, y no por malinchista, pero si los que tienen la feria siguen beneficiandose cada vez que mexico va al mundial sin importar que papel hagamos, pues.....

que viva EL blog!

La Reyna del Norte dijo...

me dolió esta nota. me dolió!
quizá porque es de madrugada y ando desmañanada, porqué escucho a Cerati con un par de cancioncitas que me llegan o porque ud tiene pizcas de desquiciante razón.

no es que seamos o no pequeños ante USA. no es sólo eso, pero explíqueme... ¿por qué chingados siempre dependemos de otros equipos pequeños, o no de 'tanta tradición futbolística como nosotros' pa' poder clasificar? ¿por qué nos conformamos? ¿por qué? ¿por qué? ya, en serio, ¿POR QUÉ?

ay no! ya me enoje! me obligaré a dormir aunque deba tomar un té de lechuga o algo verde pues...

amo el fútbol como a mí misma, no soporto verlo desvanecerse sin poder hacer nada más que ser parte del rating...

Obdulio Varela dijo...

Es una discusión para madrugar en ella, mejores o peores no si importa.
A mi entender tamos jodidos si la comparación es contra EEUU que hace diez años ni liga profesional tenía, así que compararnos con ellos ya nos baja el nivel.
Dani escribió esto pegado a una botella en honor a su amigo pocho que se encontró en esa ciudad que no pueden nombrar ni los alemanes.
El azteca les ganamos por la altura, el horario y otras cosas que también insiden pero realmente no somos tan superiores.
Yo digo que hay que empezar a RESPETAR a los contrarios y ahí la cosa va a cambiar, y olvidarnos de quien o quienes son los grandes de la zona.
Arriba Cuba cabrones!!!!!!!!!!!!